Que la crisis está impulsando un agujero en las cuentas públicas españolas es evidente. Por un lado el gasto público ha enloquecido hasta niveles inéditos y, por otro, los ingresos por impuestos se han desplomado también de modo alarmante. Se están enlazando diversos factores: la caída de demanda interna, el consumo basado en rebajas surrealistas, el paro y la menor actividad en todos los escenarios han repercutido definitivamente en el descenso de recaudación tributaria.
Según los datos aportados por la propia Agencia Tributaria, los ingresos totales medidos en mayo cayeron un 19% interanual, es decir, un 3% menos que el interanual de abril que hablaba de un 16% de caída interanual. Esto evidencia que la situación toma tintes dramáticos para las cuentas públicas, sobretodo si analizamos los componentes de este varapalo fiscal. Por ejemplo, el Impuesto de Sociedades cae un 20,7% y el IVA desciende a los infiernos rozando un desplome de un tercio del que se ingresó un año antes. Más de un 30% menos de recaudación por IVA, una barbaridad que deberá reproducir sus efectos durante el último trimestre de este año. La falta de consumo de hoy es el paro de mañana. Continuar leyendo ‘ANOREXIA TRIBUTARIA’