El supervisor de la empresa de seguridad israelí ICTS, encargada de monitorizar la seguridad en el aeropuerto holandés de Schiphol, permitió al nigeriano Umar Farouk Abdulmutallab abordar el vuelo 253 de la aerolínea Northwest con destino a Detroit pese a que la normativa instaurada por la propia empresa debería haber sospechado de pasajeros que, como el suicida, cumplían una serie de criterios de edad, nombre, ruta de viaje ilógica, billete caro y comprado en el último momento o ausencia de equipaje, según revela este domingo el diario israelí ‘Haaretz’.
Abdulmutallab intentó sin éxito detonar un potente explosivo que llevaba escondido en su ropa interior cuando el avión se disponía a aterrizar en el aeropuerto de Detroit el día de Navidad.
ICTS y dos de sus filiales están siendo investigadas para esclarecer por qué no se detectó al presunto terrorista a partir de estos indicios, incluso obviando el hecho de que los servicios secretos disponían de información sobre la radicalización ideológica del sospechoso. Continuar leyendo ‘Una empresa de seguridad israelí permitió a Abdulmutallab subir al avión en Ámsterdam saltándose su normativa’

