La Asociacion Española de Asesores Fiscales y Gestores Tributarios (Asefiget) y los Inspectores de Hacienda aseguran en sendos comunicados que las Pymes y las Micropymes españolas no pueden ser competitivas, ya que la Agencia Tributaria “incordia” a los empresarios en vez de luchar contra la economía sumergida.
Según esta asociación, la clase media española está financiando de forma exagerada los servicios básicos del Estado, ya que “los impuestos abonados por la clase media y los servicios reales que el Estado le permite obtener en estos instantes, observamos a través de sus declaraciones de IRPF que la clase media está abonando impuestos muy superiores a los que se abonan en el resto de la Comunidad Europea“.
Se indica, de esta forma, que la presión fiscal española está basada en un acoso a la clase media, que ha de financiar “una sanidad deficiente y con retardos, de complicada utilización por la clase media y los empresarios”, una educación en la que “nunca tienen plazas en la zona, o su renta no les permite, por uno u otro concepto, el acceso de forma normalizada a la misma” o una vivienda en el que el coste “en una Comunidad como la de Madrid de una vivienda digna debe rondar los 9.000,00 € anuales de hipoteca“. Por todo ello, se indica que “es difícil explicar que la clase media deba soportar más subidas de impuestos“, sobre todo cuando el Gobierno defiende que la clase media española abona menos impuestos que la media europea.
Todo ello, según Asefiget, redunda en el hecho de que los empresarios de las Pymes son los que están soportando tales gastos, y eso hace que sus empresas no sean competitivas. El comunicado arremete de forma muy dura contra la Agencia Tributaria, a la que acusan de ser “una maquinaria del Gran Hermano” que “persigue y sanciona” a los pequeños y medianos empresarios, en vez de luchar contra el fraude fiscal y la economía sumergida.
Por otro lado, La Organización Profesional de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE) criticó hoy que la Agencia Tributaria les haya exigido mejorar en un 15% sus objetivos de este año con la única intención de recaudar más, lo que obligará a un “trabajo precipitado y de escasa profundidad investigadora”.
Según la IHE, el “desmedido afán” de la Agencia por recaudar deuda ha sido la razón por la que ha establecido estos objetivos “al margen de la realidad”, que también supondrán una mayor presión para los contribuentes.
La asociación insistió en que es “inasumible” el aumento de la carga de trabajo de los inspectores, en un momento en que la Agencia cuenta con menos medios y su presupuesto se ha reducido, dicen, en un 6 por ciento. En rueda de prensa, el secretario general y portavoz de IHE, Francisco de la Torre, aseguró que el 78 por ciento de los inspectores está en contra de la medida, y pide “que se les deje hacer su trabajo de la forma que creen que se debe hacer”.
Fuente: Intereconomía